lunes, 24 de julio de 2017

Sana- Azul

Una vez me beso un principe desencantador y sentí que me robaba el hechizo natural de mi encanto.

Por arte de aquellos ojos azules dieron comienzo los mareos más vertiginosos y vuelos más  márinos de mi vida, llenos de peces, de algas, de caballitos de mar, en mareas altas y bajas.

Un vértigo me boicoteó de oreja a oreja y fui incapaz de continuar volando, ya solo podía mantenerme en pie. Por lo visto conmigo no funcionan los hechizos comunes  al común mortal. Soy  el negativo del positivo y para despertar necesito  dormir de este desencanto. Tal vez alguien  quien  acabe de morder una manzana sana para expulsar el veneno del no tiempo en que ando suspendida.

Mientras tanto,  volteo el corazón a ratos y a veces para no dormirme en las nubes y despertar en los laureles de un precipicio muy alto.

Una noche de insomnio en medio de los vértigos de mi corazón, constaté una luna lunera con mareos incontenibles que detuvieron las mareas y vomitaron al  sol.


No se turbe tu corazón, el 

miércoles, 28 de junio de 2017

Más de quince meses ya y sin nombrarla.

Solía morderme la boca y cerrarme la lengua ahogando un ¡mamita! tan habitual cuando ella no me acompañaba a casa, pero es que ella no tenía madre y yo no quería que supiera cuán doloroso me parecía que no la tuviera.

Ella buscaba su rastro en cada ser que se le cruzaba en el camino y la encontraba a menudo. Yo quería prestarle la mía, darsela las noches de angustia y los días de rosas. Yo quería que ella sintiera que siendo mi amiga, nunca le faltaría una madre. La mía o yo misma que tanto la quería.

Hace más de quince meses que no sale de mi boca la palabra "madre", solo en sueños en los que la llamo porque también la busco, como mi amiga, pero sin alzar su nombre al aire ni al día.

Hoy que sé que no va a volver, ahora que la he perdido de mis horas para siempre, la llevo a todos lados, a todas partes y suelo morderme la boca y cerrarme la lengua ahogando su nombre porque aún no es pronto o porque se me ha echo tarde.

Locas? Cuerdas?


El loco no es de este tiempo. El loco es de siempre y de nunca. El loco sabe que tiene la partida ganada porque juega en casa y marcó las cartas con marcas de agua que solo el fuego conoce. El loco se acuerda de su poder y grita. La cuerda lo busca, lo frena y lo refrena y el loco sigue atado a ella con cuerdas de cuerda de aquellas que los relojes pierden porque el tiempo pasa y la memoria falla. Y la cuerda solo es cuerda de cuerdas cuando la rasga o la tañe el timbal del tiempo,  pero el loco no sabe ni conoce el tempo que su cuerda tañe y pierde el tiempo queriendo amarrarle donde las cuerdas no amarran. Porque el cuerdo sabe que solo el loco tañe las cuerdas de su reloj de arena, que la cuerda amarra para que no corte las muñecas rotas de la cuerda amada.

viernes, 29 de enero de 2016

Respira.

Maritina caminaba sin luz de luna, sin aliento, sin pausa cuando a lo lejos reconoció la figura estrambótica de ClaudioAzul Clarinete y escuchó su zumbido alterador. Claudio trataba de atravesar el papel de la realidad y se daba de bruces con la imaginación subiendo cada vez más alto en sus fantasias para caer al asfalto una y otra vez como una pelota loca. Sin descanso.
¿Qué pretendes hacer Claudio insolente 'sin sol saliente'?
 Maritina acostumbrada al zumbido de su chachara insilente conocía bien a su amigo.
 ¿Aislarte de la realidad? Mira que pasar al otro lado del muro por entero está penado  por la suerte con la muerte. Ya sabes que en el más para allá de nuestro mundo hay paredes de cristal tan altas que no necesitan techo pq el ambiente es anerobio y solo puedes mantenerte allí el tiempo exacto del aire que llevas aspirado y retenido. Unos cinco segundo más o menos, si no sales inmediatamente, te ahogas. Ya sé que es muy grato el mundo de la fantasía, que en ella  todo es maravilloso y perfecto. Caes y te salva una princesa, o vuelas sin que jamás falle el motor del ala izquierda, luce el sol los días de fiesta y llueve a gusto de cada cual,  pero recuerda: no tienen aire y no se puede respirar, solo puedes sumergirte o emergerte por poco tiempo. Yo te entiendo Claudio Azul, allí respira tu esperanza que es verde y no indantreno, pero no se mantiene sin oxigeno tu vida y el oxigeno esta aquí, donde la realidad a veces es tan dura. Pero hay aire y tu lo que necesitas es respirar. La imaginación da ilusión a todo pasto pero la fantasía como los fantasmas con cadena corta y a bocanadas.
 Recuérdalo.

El sol se solea

Maritina caminaba. Era noche cerrada al sol y la luna rielaba en la superficie del charco de mercurio, tan rápido parecía moverse por efecto de las ondas mercurias  que la pequeña entrecerraba los ojos para no marearse. Todo se movia alunizantemente, como en un mediometraje antiguo.  La luna se miraba en el reflejo hipnotizada y espantada de aquel vaiven  que le devolvían las mercuriales ondas (y que ella creía real). Creerse loca la apenaba profundamente, tan profundamente como solo la luna sabe apenarse (ya quisiera  el sol desolarse con aquella chispa honda del cuarto creciente)
 Bueno en realidad, bien quisera el sol crecer y consumirse como lo hace la luna, a ratos, como los gatos. Pero no puede. Él solo puede estar fijo, clavado en medio de cientos de planetas de segunda que danzan el minué que les da la real gana mientras él se sostiene sobre su eje inmóvil e intocable, Cálido o abrasador, inconfundible siempre.  El pobre sol solo puede estar soleado, sin atisbo de sombra, sin que la soledad le solee el brillo ni le mengue el ardor. Luna no sabe que a veces  se esconde detrás de alguna nube negra gato cuando le atacan mucho los soplos del viento y el corazón zozobra, aunque curiosamente  sea  la nube la que  llora sus penas. Como si ella no tuviera propias, llueven las propias y las del sol que no sabe llorar sino por ojo ajeno.

Aquella medianoche Luna estaba obligada a  regalar una noche de amor, pero no encontraba quien la quisiera tan ocupadas estaban las criaturas en sus quehaceres  y para colmo de males el mercurio la mareaba como si hubiera bebido vino y besos. Maritina le oyó un suspiro que holló la tierra de tan profundo.Luna se percató de su presencia y dejó caer el hilo de plata con el vale de amor. Maritina casí se desmaya cuando el hilo ya incandescente al entrar en su atmósfera por fricción con el oxígeno le golpeó en el cogote. Sin saberlo era la agraciada del premio selénico. Qué extraña me siento, qué pasa por mí en estos momentos? Alguien ha limpiado el aire?
Dicen que es pasajero. Claro que eso solo sucede cuando se busca  y no cuando se encuentra. Cuando se encuentra dentro de uno y de una que se regalan sin impuestos  y sin  perspectiva de interes compuesto y cuando cae de la luna, o del cielo, claro está.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Anden.

 Andear convirtió la espera impaciente en paciente espera. Camina reflexionando tranquila, lenta y fuera de ella y de sí. No necesita medir el tiempo, ni este le incomoda o la apresura. En su mano bailando entre  los dedos el billete de la tarde de tarificación especial sin recargo en la recamara y sin retraso.

 Y desde el andén, sobre el andén y hacia otro andén se dirige en el momento exacto desde la vida, para otra vida, contra la vida. como un destello en un destello sale al encuentro sin tardanza ni olvido y ejecuta o acata según interese, la orden de un superior en  jerarquía con quien negocia invariablemente desde la calma.

Cae el billete de tren entre las vías. Impreso, como un crespón negro, el horario exacto: siete kilómetros antes de la estación.

Como siempre fiel, segura, condecorada y llena de curvas, "la prisa" trabaja con calma para llevarse rápidamente aquello que lentamente la vida hizo crecer y  que la muerte espera.  

Desde el andén de un pueblo sin estación, la solidaridad llega sin horas.

http://goo.gl/Bl84AR

miércoles, 31 de julio de 2013

Cerracidio.

Decidió con la  razón que daba el temor que no podía darle capricho al amor para establecerse en el territorio fértil de su campo de sentimientos y comenzó a idear un estrategia para sacarle de allí sin exponerlo demasiado. Al fin y al cabo también le afectaba. Sin embargo, el afecto no afectaria a su vida, un capricho no cambiaría su rutina, no lograría alterar sus hórmonas con besos y caricias y por supuesto no descontrolaria la estabilidad de tergal. Aquella zona de confort tal vez le aburriera un poco, fuera algo insípida, pero era zona de seguridad que más dentro que cerca se encuentra con la felicidad de las  muñecas rusas.

 En un momento de luz especial, de lucidez,  se dio cuenta de que si cerraba poco a poco las entradas al corazón del loco sutil y vital que la  ilusión taquicardeaba, este acabaría por no poder acceder a la llama sagrada y secreta, y todo estaría bien atado. Buscó cuerda.

Aquel loco era un misterio para sí. Un camino a desbravar por las mansas horas, un  conjunto de bienes que vienen

Un día y otro día dolía estar y no estar, querer y no poder no querer. Entre tanto, una vuelta de cuerda comenzó a cerrar válvulas de arteria. Apretó, como un torniquete que cerrara pasos de  vida que procuraran encuentro. Tanto cerró y apretó que una asfixia prepotente se hizo fuerte entre su corazón y su cuero. Tan cerrados quedaron sus ojos por el proposito de no respirar que ni se cercionó de que el paisaje se ahogaba  y entre la  angustia del azul se desprendía un verde que no sostenia la luz.

 No ahoga, no asfixia, no aflige el amor que llega de afuera; ahoga, asfixia y aflige el amor encerrado entre los muros de nuestro corazón. Ahoga aquello que no queremos dar, aquello que celosamente guardamos para nosotros, aquello que no se atreve, aquello que no crece, que  no se comparte,  el miedoso que inspira desde adentro todo el aire y lo esconde para sí, que cierra la espita de salida para no perder ni un suspiro. Para guardar el aire  nos lo encarcela y  nos mata para salvar la vida. El que esconde el "talento", el que suspira por certezas, el tonto que nos quiere tanto...

Le encontraron pocos días después lleno de  días sin estrenar, llena la vida  de un  azul amoratado explicación. Morado de sí mismo.  El informe forense aclaró la razón de la muerte, pero no encontró el porqué:  Suicidio por cerrazón en campo abierto.